Mujer leyendo Digital Marketing

Marketing emocional

Seguro que has oído hablar alguna vez del marketing emocional, pero ¿sabes lo que es?

Casi parece un oxímoron meter en la misma expresión algo como marketing que va de consumo y de ventas, con algo como la emoción, que al final va del corazón.

Pero al final, se trata precisamente de eso, de vender apelando a las emociones.

Tienes un producto o un servicio que, como es tuyo, adoras. Llega el momento de lanzarlo al mercado, y lo primero que te dicen es que para triunfar en las ventas, tu producto debe diferenciarse del resto, tener un valor añadido que lo haga único.

¿Pero qué pasa si te cuesta diferenciarte? No sé, pongamos que tu producto es el agua mineral, ¿qué tiene de especial la tuya? Teniendo en cuenta que ya existen un montón de marcas que venden agua.

Doy por hecho que ya has hecho todo el trabajo previo, conoces tu producto, sus características… y aun así, no es único.

Aquí es donde entra el marketing emocional, ya no se trata de vender un producto sino la emoción que produce conseguirlo, consumirlo.

¿Qué emociones quiero que provoque mi producto en mis clientes?

Seamos sinceras, a la hora de consumir, la mayoría de veces nos guiamos por la emoción. Incluso yo, que soy de las que se lee la letra pequeña, busca, compara y … ante dos productos iguales o similares, me inclino por el que «me cae mejor». Ya sea por el packaging, por el anuncio que ví en la tele, o porque lo usa esa chica que sigo en Instagram y me encanta su estilo.

El producto en cierta forma ha dejado de ser el centro de atención. El foco lo ponemos en el cliente, ya no importa si ese champú huele a coco, lo que importa es lo bien que te va a oler el pelo, y los recuerdos de playa y verano que te vendrán a la mente cuando lo huelas.

Así que a la hora de comunicar sobre tu producto, pregúntate ¿qué emoción quieres transmitir? Empatiza con tus clientes, averigua qué les interesa, qué les hace sentir bien… Cuanto mejor conozcas a tu cliente, mejor servicio podrás ofrecerle.

Como puedes ver, al final todo se reduce al corazón, a las emociones, los sentimientos.

¿Cuál es tu caso? ¿Tiras de emociones para comunicar sobre tu empresa o producto?

Foto de Elio Santos vía Unsplash

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