Sonia y Alex en NYC

11-09-2001

Hoy hace 20 años. Dos de nosotras estábamos juntas en casa, a punto de sentarnos a la mesa a comer. Nos habíamos pasado la mañana haciendo planes para irnos a vivir una temporada a Nueva York, una de nuestras ciudades favoritas.

Un poco antes de las 15h pusimos la tele. Estábamos haciendo zapping cuando de repente vimos las imágenes del primer impacto contra las torres. Tardamos unos segundos en darnos cuenta de que no era una película, eran las noticias.

El segundo impacto lo vimos en directo.

Ya no conseguimos despegarnos de la tele en lo que quedaba de día, fue una tarde muy larga, intentando contactar con familia y amigos en Estados Unidos, tratando de asegurarnos de que todos estaban bien y a salvo.

A pesar de la distancia, nuestro amor por Nueva York y sus habitantes nos hizo sentir la tragedia muy cercana.

Obviamente nuestros planes de irnos a NYC se vinieron abajo al instante. Pero además en mi caso, tardé casi nueve años en volver a la ciudad, y unos cuantos más en acercarme a la zona cero.

Apenas unos meses antes, yo había estado allí por trabajo, y concretamente pasé unas horas a los pies de las torres gemelas. No había vez que fuera a NYC y no paseara por los alrededores del World Trade Center.

Si estuvisteis en NYC antes del 2001, sabréis que las torres eran visibles desde prácticamente cualquier punto de Manhattan, así que a mí me servían como punto de referencia para orientarme.

Salía de la estación del metro y lo primero que hacía era buscar sus lineas rectas con la mirada para, de ese modo, localizar el Sur.

Además, allí cerca había unos grandes almacenes, Century21 (y digo había porque anunciaron su cierre el año pasado), visita imprescindible de cualquier turista que quisiera hacer shopping.

De hecho, si alguna de vosotras tuvo la suerte de visitar NYC en los 90, recordaréis que a los españoles nos llamaban “give me two”, el cambio de moneda nos salía tan rentable que ir a NYC era sinónimo de llenar la maleta con todos los chollos que encontrabas. Para las menos afortunadas, quizá os suene de algún capítulo de Sexo en Nueva York, en el que Carrie Bradshaw recorría sus pasillos.

Ese terrible día de 2001, yo no podía dejar de pensar en esas cajeras del Century21 que tantas veces me habían atendido. Sus voces se amontonaban en mi mente, “morning mam”, “next on line!”, “have a nice day”…

Unas completas desconocidas para mí, se hacían muy presentes ese día. Los días posteriores me obsesioné con leer todo lo que caía en mis manos, y no dejaba de buscar alguna noticia sobre las cajeras…

En periodismo la proximidad geográfica de los hechos incide directamente en la repercusión de una noticia. Para que nos entendamos, no te afecta de la misma forma un accidente de tráfico en tu entorno, en tu barrio o tu ciudad, que el mismo accidente en la otra punta del planeta.

En el caso de Nueva York, sucede algo curioso, es una ciudad que hemos visto tan a menudo en el cine, o en las series, que aun sin haber estado, da la sensación de que la conocemos.

Quizás por eso no puedo olvidar dónde estaba el 11 de septiembre de 2001, qué hacía, con quién estaba. Al igual que la generación de nuestros padres recuerda dónde estaban cuando el hombre pisó la luna (a nivel internacional), o cuando anunciaron la muerte de Franco (en el ámbito nacional), para mí, ese día, quedó grabado en mi memoria.

¿Qué hay de ti? ¿Recuerdas dónde estabas ese día?

Foto de Sonia Sanmartí ©LAMARR

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